Museos de Palazzo Rospigliosi

Museos de Palazzo Rospigliosi

Ripa del Sale 3. (Abrir mapa)

Descripción

Los Musei di Palazzo Rospigliosi ocupan el palacio familiar de los Rospigliosi en la via Ripa del Sale, en el centro de Pistoia. Bajo el mismo techo hay tres visitas: el apartamento del siglo XVII llamado «del papa Clemente IX», el Museo Diocesano de arte sacro y el Museo del bordado.

El corazón es el Museo Clemente Rospigliosi, salones nobles que siguen amueblados como una residencia del siglo XVII. Se sube por una escalera de honor, se cruza una verja de hierro forjado y se entra entre muebles de nogal, armas de fuego del siglo XVIII y retratos de mármol de la familia.

En las paredes cuelgan decenas de cuadros, muchos aún en sus marcos de época. La parte del león se la lleva Giacinto Gimignani, pintor pistoyés apreciado por el cardenal Giulio: sus lienzos aparecen en casi todas las salas.

Entre los demás destacan Erminia entre los pastores de Lorenzo Lippi y un gran retrato de Clemente IX en un suntuoso marco dorado. En la alcoba del baldaquino está la cama de damasco rojo en la que quizá durmió el cardenal. Una vitrina guarda flautas y un oboe del siglo XVIII.

El Museo Diocesano reúne en ocho salas el arte de las iglesias de la zona: cruces medievales de bronce dorado, una cruz con esmaltes de Limoges, un cofrecillo de marfil del taller de los Embriachi, hecho para uso profano y luego adaptado para guardar los santos óleos. Una sección está dedicada al arte del Extremo Oriente.

También hay pinturas y terracotas del Renacimiento, entre ellas una Sacra Conversación de Bernardino del Signoraccio. Entre las piezas más curiosas, dos casullas de principios del siglo XVIII, una rosa y otra celeste, decoradas con los motivos llamados «bizarros».

El «apartamento del Papa» tiene un nombre generoso. La tradición dice que Giulio Rospigliosi, todavía cardenal, se alojó aquí por poco tiempo, de regreso de España; pero ningún documento lo confirma, y su rama de la familia vivía en otro palacio, en la via del Duca.

El propio palacio nace de edificios más antiguos: las casas torre de los Dondori y un palacio del siglo XIV, incorporados a mediados del siglo XVI por el capitán Giovan Battista Rospigliosi, llamado Bati. En la fachada, tras la restauración de los años veinte, todavía se leen las huellas de aquellos edificios.

En 1981 el último descendiente, Clemente, lo dejó a la catedral, con la condición de que el apartamento siguiera siendo un museo para siempre.

Imprescindible
• Los lienzos de Giacinto Gimignani.
• La alcoba del baldaquino.
• El cofrecillo de los Embriachi.
• Las casullas «bizarras».

¿Sabías que…?
• El Museo Diocesano nació en 1968 en el palacio episcopal y se trasladó aquí en 1990.